Investigaciones

Zanahorias, fuente de Ácido clorogénico para combatir el cáncer de colon

El cáncer de colon es una enfermedad que en la mayoría de los casos resulta ser mortal debido a que se diagnostica a destiempo, puesto que provoca síntomas ya cuando el tumor se ha expandido por otros órganos del cuerpo humano; sin embargo, un proyecto en el Tec de Monterrey podría cambiar este panorama y la clave está en un producto cotidiano: las zanahorias.

Bueno, no sólo en las zanahorias sino en otros alimentos que tienen un elemento llamado: ácido clorogénico, un compuesto fenólico que es muy abundante en el café, aunque éste es una fuente que no está tan disponible para la administración del compuesto.

El doctor Daniel Alberto Jacobo Velázquez es el encargado de este proyecto y lleva diez años trabajando en esta investigación en el Tecnológico de Monterrey, de hecho, hace dos años, un equipo de estudiantes liderado por el también ingeniero en industrias alimentarias ganó una medalla de platino y plata en el Concurso de Código y Ciencia por sus investigaciones sobre un método complementario para reducir y conocer mejor el nivel de expansión para el cáncer de colon.

¿Qué es el ácido clorogénico y en qué consiste el proyecto?

Según declaraciones del doctor Jacobo Velázquez sobre este proyecto para conocer cuáles son los avances qué ha tenido con respecto a este compuesto que en estudios in vitro ha demostrado ser efectivo contra células cancerígenas y no sólo de colon, también contra el cáncer de mama, leucemia, tumores cerebrales y hepatocarcinomas.

“Ya tenemos en el Tec de Monterrey alrededor de 10 años trabajando en este compuesto, desde la producción, cómo hacer que los vegetales tengan más ácido clorogénico para que traigan un beneficio para la población, la formulación de alimentos que tengan un alto contenido de ácido clorogénico para que luego puedan tener un impacto positivo en la disminución de cáncer muy enfocado a la investigación que hacemos hacia el cáncer de colon”.

De acuerdo con la investigación, el ácido clorogénico puede encontrarse mayormente en el café; sin embargo, esta fuente no está tan disponible para la administración del compuesto, por lo que en el laboratorio se han encargado de buscar alimentos que puedan tener este compuesto como son las zanahorias.

¿Evitar la colonoscopía?

Una de las aristas de esta investigación también ha sido una técnica para diagnosticar el cáncer del colon sin métodos como el de la colonoscopia que suelen ser invasivos, uno de ellos es la cuantificación de biomarcadores que están presentes en la generación de células cancerígenas.

Hasta hace 10 años se consideraba que estas moléculas no tenían mucha relevancia en el proceso de transcripción de las células, pero luego se encontró que los micro RNA eran importantes para reprimir la expresión de algunos genes en células y se empiezan a sobrexpresar en células cancerígenas.

“Por qué una célula cancerígena se empieza a multiplicar de forma descontrolada y se empiezan a generar varios tumores, porque se ven reprimidos varios procesos fisiológicos en la célula, entonces lo que hace un micro RNA es unirse a unos segmentos del ADN para impedir que se repliquen algunos genes que son importantes para inhibir, por ejemplo, la proliferación celular o inducir apoptosis”.

En el caso del cáncer de colon, hay un biomarcador que está relacionado que se llama mRNA 31, el cual indica que si hay una cantidad elevada, puede existir presencia de cáncer de colon y al cuantificar este mRNA se puede evitar una colonoscopia, un método que suele ser invasivo.

Este método sigue estudiándose y los investigadores continúan haciendo pruebas para conocer si puede ser efectivo para detectar tempranamente el cáncer de colon; la doctora Clara Ríos del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores del Occidente (ITESO) realiza las investigaciones sobre este método.

El ácido clorogénico vs. mRNA 31

Mientras tanto, el doctor Daniel Jacobo investiga lo que el ácido clorogénico puede causar a este biomarcador oncológico y explica que lo que hace es unirse a receptores de las células que luego impiden la transcripción de este gen, es decir, impiden toda la cadena de señalización que induce la transcripción del gen. Tiempo después, el investigador continuó con los estudios y se dieron cuenta de otro elemento: el ácido hidrocafeico.

“Nos dimos cuenta que hay que investigar sobre el ácido hidrocafeico que es el que se convierte y de ahí nos dimos cuenta de lo potente que era para inhibir distintas líneas de cáncer de colon”, comentó.

Otra de las ideas que han desarrollado es sobre la interacción que tienen estos compuestos con otros, en el caso de ácido clorogénico, que es muy potente por sí solo, podría funcionar con otro compuesto que hiciera sinergia y que pudiera ser aún más potente en su función anticancerigena: el brócoli.

“Tenemos el ácido clorogénico, pero cómo podemos aumentarle la efectividad del ácido clorogénico, pues vamos a mezclarlo con otro compuesto, lo mezclamos con sulfurafano del brócoli y como se sabe el brocoli es anticancerigeno, hay mucha información que demuestra que es muy potente, hicimos la mezcla y vimos que se incrementa 10 veces la potencia de este compuesto”, cuenta el investigador.

Un jugo de zanahoria y brócoli contra el cáncer 

El siguiente paso para su investigación era materializarlo, es decir, como puede llegar a la población, pues para llegar a esto Daniel Jacobo nos contó que primero observaron que los niveles de ácido clorogénico aumentaban en la zanahoria cuando estresamos su tejido, es decir, cuando rayamos o cortamos la zanahoria y la ponemos por un par de días a refrigerar, el ácido clorogénico, aumentaba hasta un 3 mil por ciento.

“Esta zanahoria que está estresada es la que utilizamos para hacer los jugos mezclados con brócoli, es decir esa misma concentración que tiene el café de ácido clorogénico, la vamos a tener en la zanahoria eso va a tener la misma concentración que tiene el café, ya no necesitamos del café sino que tenemos otra fuente más común como es la zanahoria”, compartió. 

Así fue como pensó que podrían diseñar una bebida a base de zanahoria y brócoli y que es pueda funcionar para el tratamiento de cáncer de colon y en unos años se pueda comercializar para que pueda llegar a la población en general.

Actualmente, las investigaciones de la cuantificación del biomarcador, así como la del jugo de zanahoria siguen en investigación y ya pasaron la primera prueba: demostrar el éxito en células in vitro, es decir en cultivos que se encuentran en laboratorios, para posteriormente pasar con animales y finalizar con humanos en una última fase.