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Fecundidad y embarazo infantil

embarazo infantil

En México tenemos un problema de salud pública definido por las altas tasas de fecundidad. América Latina y el Caribe es la segunda región del mundo con mayores tasas de embarazo en adolescentes y México es uno de los países con más altas tasas de fecundidad específica en ese grupo etario de los países de la OCDE. México es el que tiene las tasas más altas, casi uno de cada cinco nacimientos de una madre adolescente-19 años o menos, y más bajo porcentaje de uso de anticonceptivos en la primera relación sexual.

El embarazo adolescente es un problema que se refleja en altos costos a la salud. Las niñas y las adolescentes tienen mucho más altas tasas de muerte materna o de efectos adversos en la persona recién nacida y el embarazo adolescente también tiene un impacto social muy importante. Las niñas se quedan en una desventaja en la sociedad al salir muchas veces del sistema escolarizado; si logran continuar con estudios, los ingresos en una niña o una adolescente que tuvo un embarazo van a ser menores que en sus pares que no tuvieron un embarazo en esa etapa, en sus pares mujeres, pero mucho más marcada en sus pares varones.

El Fondo de Población de las Naciones Unidas, hace unas semanas publicó un estudio de México sobre el impacto económico que tiene el embarazo adolescente, y se estima es de 63 mil millones de pesos anuales perdidos en la productividad. Este problema se ha agudizado ante la pandemia de Covid-19 porque muchas veces tienen miedo de ir a los servicios para renovar su abasto de anticonceptivos.  

Estimaciones internacionales señalan que tendremos un aumento importante en los embarazos no planificados, en la necesidad de anticoncepción, pero también un aumento importante en los aborto sin seguros.

También por la Covid-19 hay casas en las que niñas y adolescentes conviven con potenciales agresores que pueden ejercer violencia de muchos tipos incluida la sexual. En el país hay casi 10 mil bebés nacidos de niñas menores de 15 años y este es un problema que preocupa sobremanera. Y estos embarazos son producto de relaciones de violencia, de inequidad, porque hay un registro de la edad de los progenitores.

En las encuestas a nivel nacional se reportan esas cifras, casi una década 10 mujeres tuvo una violación sexual en la infancia. Estas mujeres que responden a las encuestas son mayores de 15 años lo cual significa que es un asunto muy común. Por ello, una parte de la campaña de este año ha sido enfocada aprevenir el embarazo en las niñas.

Las unidades médicas de México tienen servicios adecuado para adolescentes en unidades que están denominadas como servicios amigables para adolescentes. Están normalmente ubicadas en centros de salud. Hay más de dos mil 800 servicios amigables distribuidos en todo el país y el directorio de los mismos está disponible en la página del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva. También están los servicios especializados para la atención a la violencia. Aquí se otorga atención a toda persona que ha sufrido de violencia de violación sexual.

*Resumen de la exposición de Karla
Berdichevsky Feldman, directora general
del Centro Nacional de Equidad de Género
y Salud Reproductiva, en una sesión de la
Conferencia de prensa vespertina en el Palacio
Nacional sobre la Covid-19.