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Anatomía Patológica en Medicina

El Papel de la Anatomía Patológica en Medicina

Todas las ramas del conocimiento humano se reúnen en un tronco común; ejercen la unas sobre las otras las más activas influencias y concurren a perfeccionarse mutuamente.

La Anatomía Patológica, como todas las ciencias, es definida por su objeto y sus métodos: estudia a la simple vista y al microscopio, los cambios estructurales llevados a los tejidos por los procesos mórbidos.

Busca la lesión, causa del síntoma, lo cual obedece “al principio de causalidad, base de toda ciencia, que está ligada indisolublemente a nuestra afirmación de la existencia objetiva del mundo exterior” (Painlavé).

Aportaciones

La Anatomía Patológica en la enseñanza de la Medicina tiene gran importancia como una disciplina necesaria a la educación del futuro médico; aporta un concurso indiscutible en el diagnóstico y aun en el pronóstico de un proceso o de una enfermedad; en fin, es una de las bases fundamentales de la investigación en medicina.

En la ciencia médica no está reducida a la simple contemplación de la lesión muerta, que sus conexiones con los departamentos vecinos de la biología son indisolubles, ocupa una situación intermediaria entre la Anatomía normal y la Patología y sus relaciones con la clínica, no son menos estrechas.

“El médico, dice Charcot,  debe conocer no solamente el órgano alterado muerto, sino el órgano alterado vivo, trabajando, ejerciendo las funciones que le son propias.” Se sabe que Charcot puso esas doctrinas en práctica en su obra y que las entidades nosográficas aisladas por él, se apoyan todas sobre un substratum anatómico.

Introdujo así, en Neurología, el método anatomo-clínico de Morgagni y de Laennec; también es a justo título, considerado como el fundador de la Neurología moderna.

La Anatomía patológica es una disciplina necesaria a la educación del futuro médico. El método de enseñanza que acude a la memoria visual, obliga a mirar, después a agrupar las imágenes, a hacer el análisis, la síntesis de las lesiones constatadas al nivel de los órganos y de los tejidos, a la simple vista o al microscopio. Hace así, en buena lógica, el estudio de los efectos para subir a las causas, y luego descender a los efectos.

Suministra a menudo la explicación del síntoma que revelan al médico la vista, el oído, el tacto y hace comprender el mecanismo.

Para prueba citaré algunos ejemplos: Al nivel de la piel, se sabe que el eritema es una lesión elemental caracterizada por una rubicundez circunscrita, o más o menos difusa, ordinariamente temporal, desapareciendo momentáneamente a la presión del dedo. La fisiopatología muestra que esta reacción resulta de una congestión activa-pasiva.

El examen microscópico revela que la lesión consiste en una simple dilatación de los capilares y pequeños vasos, sin presencia de glóbulos rojos en los tejidos intervasculares (de donde la explicación del signo de la presión del dedo).

En las púrpuras o manchas hemorrágicas espontáneas de la piel, se sabe que el tinte rojo vivo no se borra bajo la presión del dedo o de una lámina de vidrio. Este hecho encuentra su explicación en la presencia de pequeños focos de glóbulos rojos dispersados en los tejidos a consecuencia de la ruptura de vasos.

Al nivel del pulmón, el mecanismo del estertor crepitante se explica muy bien por la presencia, en los alveolos, de un exudado fibrinoso, que revela el microscopio en el período de estado de las neumonías y de las bronconeumonías.

Es al desprendimiento de las paredes alveolares adherentes a la masa fibrinosa que se debe ese ruido particular. Al nivel de los vasos, la infiltración y el depósito de sales de cal, explican la dureza de las paredes, observada en la arterieesclerosis y las calcificaciones vasculares.

No hay que insistir más sobre una verdad que nadie niega. Pero la enseñanza de la Anatomía Patológica, reconocida de necesidad en todos los países del mundo, debe ser hecha en estrecha conexión con la clínica, en parte en el Hospital, próxima a la sala de enfermos.

En ciertas cátedras, como la de París, es ahora imposible hacer a los alumnos demostraciones anatomopatológicas sobre piezas macroscópicas frescas, y este por la razón que no existe ninguna ligadura entre los servicios de autopsias de grandes hospitales parisienses y la cátedra de Anatomía Patológica. El profesor y los colaboradores no disponen como material de investigación y enseñanza, sino de los solos recursos de sus servicios personales.